El sueño de la libélula

El vuelo sin motor de La Libélula de Juan Suárez aterrizó en Can Prunera. Radio Nacional y Radio 3, especialistas en armonizar la vida y acercarnos a la sonosfera del conocimiento humano, se hermanaron el pasado viernes 12 de junio a las 18:30 en el jardín de la casa modernista. Y no estaban solos. Los directores del museo, José Vicens y Miquel Rullán estuvieron a la vera de Juan, siempre cerca, como los famosos Compañeros de Alejandro Magno que siguieron al líder Macedonio a conquistar esas tierras que van más allá de los sueños. Para completar esta hermandad de soñadores, hay que destacar a Zuria Gento, encargada de la comunicación y las redes sociales que fue la cronista de este hito inolvidable y a Quico Maura, responsable de educación y escritor. Además, el acto contó con la música órfica de Joana Gomila y Laura Vallés, tocada en riguroso directo para deleite de la audiencia y de los numerosos pájaros que enloquecieron al escucharlas. Joana y Laura no tienen nada que envidiar a las pitias oraculares de Delfos, intermediarias entre los dioses y los hombres. Asistimos a un éxtasis órfico en el Valle de Sóller.

Y se preguntarán ustedes, ¿cuál fue el motivo de unir radio, música, cultura, literatura, poesía y naturaleza en el hogar modernista de Can Prunera? La propia vida. O Tal vez ese gozo epicúreo que produce el unir a seres humanos que laten en la misma frecuencia de onda. Como ya sabéis, en Can Prunera, creemos sin duda en las sinergias y en ese kairós tan griego de los momentos únicos que nos constituyen. Esos altos en el camino donde nos detenemos a pensar y que nos forjan para siempre. Una vez cruzado el umbral, ya somos diferentes. Ya no hay vuelta atrás. Juan Suárez lo sabe bien.

Su libélula aterrizó sin motor en el jardín, pero nos elevó el alma, lubricando con esa voz tan suya, tan de radio verdadera, los engranajes de nuestra mente. Juan es un explorador versado en las geografías del tiempo, un argonauta filosófico, héroe anónimo de causas encontradas, un caballero radiofónico, alma inquieta que todo lo busca y todo lo quiere. De sapiencia honda, todas las palabras que salen de su interior ocupan el lugar correcto, que es nuestro ahora. Esta labor no es sencilla, requiere de horas y horas de investigación, de recitar en voz alta, de urdir un texto que contenga emoción y sentimiento. Siempre lo consigue y su embrujo nos llena de dicha.

Como suele decirse, hablamos de lo divino y de lo profano, es cierto, pero, sobre todo, del Festival de Música Contemporánea Nits de Libèl·lula, que está viviendo su segunda edición. Can Prunera ha apostado por una música ecléctica, de calidad, orgánica con el ambiente, donde la propia naturaleza del músico es siempre la gran protagonista. Ya pasaron por el escenario floral del jardín Sandra Monfort, Aitor Hevia junto a Magí Garcías y, en los próximos meses, Mon Joan Tiquat, Joan Miquel Oliver y Santiago Auserón.

Este es el inicio de una bella amistad. La fraternidad nacida ahora entre Juan Suárez y Can Prunera ha tomado tintes homéricos. Larga es la vida y la aventura de existir. Y como escribió Jünger en La Emboscadura:

La divisa del emboscado reza así:
Aquí y ahora.
Busquemos siempre la libertad y la independencia.
Venzamos al miedo para bañarnos en las fuentes originales de la jovialidad y la abundancia, para así hacer frente a la angustia.

Gracias a los amigos de Radio Nacional, Radio 3 y al equipo de La libélula por su gran humanidad y profesionalidad. Siempre nos quedará el Mediterráneo: ese lugar donde nos encontraremos todos.

Entrada anterior
Aitor Hevia y Magí Garcías restauran el romanticismo ecléctico de Schumann y Brahms en Can Prunera