Susan Robinson: pintura, poesía y alegría

El pasado sábado día 9 Can Prunera se engalanó con los versos de Susan Robinson. Su intensidad poética, sencillez y amplia alma creadora encandilaron a un público entregado que aprendió una valiosa lección: nunca es tarde para entregarse a la belleza. Susan lleva afincada en Deià desde 1960, cuando con tan sólo 20 años, encontró su lugar en el mundo. Como Robert Graves, vio en ese pequeño pueblo una puerta hacia el silencio creador. En una isla siempre existe la posibilidad de refugiarse, ocultarse, hacerse pequeño para engrandecer el espíritu y construir aquello para lo que se ha venido a la vida. Deià canalizó el lirismo de Susan que tomó la forma de verso y color para pintar sus cuadros y llenar de gracia sus días. Poesía y pintura unidas y entrelazadas para siempre.

Con el desparpajo propio que da la seguridad en uno mismo, Susan recitó varios poemas a viva voz para delite y disfrute de los asistentes. Escogió poemas sensuales, eróticos, alegres y melancólicos que nos transportaron a esa atmósfera incandescente, ahora casi extinta, de la Deià etérea y alejada de los problemas de un universo cambiante. La sonrisa y agradecimiento de Susan ante la presencia de amigos, familiares y desconocidos no tenía precio. El estilo poético de Susan tiene resonancias de Emily Dickinson; con esa candidez solitaria de las almas que buscan algo más allá de lo evidente. Solo rimane la bellezza.

Con esta presentación iniciamos en Can Prunera un nuevo formato de eventos culturales que combinan literatura y pintura. Mañanas poéticas ––Morning Poetry–– donde recitar versos en el Jardín de Esculturas acompañados de un buen vino mallorquín y un aperitivo.

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