Clara y Pere Fiol homenajean con la calidez de su música a Lluís Llach, Maria del Mar Bonet, Joan Manuel Serra, Gardel o Sílvia Pérez Cruz en el jardín de Can Prunera.
La familia Fiol respira memoria y música. Padre e hija ofrecieron el pasado sábado, en el Festival de Música Contemporánea Nits de libèl·lula de Can Prunera, un canto a la libertad musical siguiendo la estela nunca olvidada de los ahora ya clásicos de la música mediterránea. Intimidades contagiosas, miradas cómplices y sonrisas que habrán compartido en mil y una sobremesas cantando juntos embriagaron al centenar de personas que disfrutaron de un concierto único, especial e inolvidable. Gracias a la sencillez profunda de una guitarra paternal y a la voz sedosa de Clara, los árboles del jardín parecían escuchar los silencios entre las notas. Las propias montañas, desde su privilegiado trono de roca y madera, asentían complacidas ante un deleite musical de tantos quilates.
El repertorio fue un viaje emocional por canciones en su mayoría en catalán y que han acompañado la historia sentimental de Mallorca y de muchas familias: Me’n vaig a peu (Joan Manel Serrat), Amor particular (Lluís Lach), Curro el palmo (Joan Manel Serrat), A Margalida (Joan Isaac) o Melodía de arrabal (Carlos Gardel) se deslizaron en nuevas versiones que no pretendían reinventar, sino revivir. Así crearon una ventana a la intimidad a la que todos nosotros pudimos asomarnos. Además, se unió también el pequeño de la familia, Joan Fiol, al violonchelo, completando un cuadro inolvidable que más que un concierto fue una invitación a transitar la memoria colectiva en las complicidades de una familia que abandera las raíces de una música destinada a perdurar.
Música hecha con amor, jugando, atravesando tiempos y espacios para conjugarlos en un solo verso, canción o recuerdo. En Verderol, una composición propia de Clara, logró emocionarnos con las sutilezas lindas de un pájaro que remonta el vuelo sin olvidar a los que deja atrás en tierra. Al compartir su voz hecha canto Clara nos recuerda que hemos compartido muchísima música en casa, y de eso se ha alimentado gran parte de lo que somos. Un hogar musical donde la música no es profesión sino idioma, lengua y expresión: una forma de vida.
Hubo instantes de emoción contenida y otros de emoción exaltada. La interpretación de Bona nit, blanca roseta, fue uno de ellos. A coro con el público, con un acompañamiento de lujo, los asistentes entonaron a viva voz el estribillo de la popular canción ibicenca. Un momento colectivo, íntimo y mágico al mismo tiempo. Me’n vaig a peu, de mica en mica de Serrat, Alfonsina y el mar de Mercedes Sosa, Oración del remanso de Fandermole y Res de mi¸ compuesta por Clara inspirándose en un poema de Gabriel Ferrater, pusieron el broche de oro a una velada musical sencilla pero profunda, como las cosas que merecen la pena en la vida.
El día 23 de agosto a las 20:00 Adela Peraita, Paco Torres y Steve Withers recuperan uno de sus proyectos más fascinantes: Sterlin Plays Cohen. Con su reinterpretación de este legendario álbum, el trío retoma el proyecto que presentaron hace más de una década bajo el nombre Llum i Negre: un libro-disco y una gira que convirtieron cada velada en una experiencia irrepetible.