La primera reunión del club de lectura llena de palabras la casa modernista
El pasado sábado 21 de febrero a las 12:00 tuvo lugar la primera reunión del Club de lectura Can Prunera. La sala de juntas del museo se engalanó para la ocasión, mostrando con sutil elegancia, un espacio donde la palabra escrita y hablada iban a confluir en bella armonía. La conductora del club, Teresa Mayol, antropóloga y entusiasta de la literatura, ejerció de maestra de ceremonias para dar la bienvenida a los integrantes de esta nueva hermandad literaria. La palabra que definió sus rostros fue agradecimiento. También alegría. Muchos de los participantes nos comentaron que hacía falta un espacio literario de este calibre en Sóller donde poder unir a personas curiosas que aman la literatura y las buenas conversaciones. Todo ello acompañado de un refrigerio con café de autor, bebidas refrescantes, cerveza y vino mallorquín. Ya lo decía Bela Hamvas en su obra La filosofía del vino: nada casa mejor con la literatura que un buen vino.
Desde la sencillez más íntima se fueron desglosando algunos temas que Teresa introdujo a modo de presentación, para romper el hielo, y conocer mejor a cada uno de los integrantes.
¿Eres lector/a diurno o nocturno?
¿Prefieres novela o ensayo?
¿Qué libro no has podido acabar?
¿A qué personaje literario invitarías a cenar?
Con estas sencillas preguntas se creó una atmósfera proclive al pensamiento, a la atención y a la honestidad. Al azar, cada persona leyó la pregunta que le había tocado y comenzó su razonamiento a viva voz delante de los demás. Muy enriquecedor. El libro escogido para estas sesiones ha sido La vida contada por un sapiens a un neandertal de Arsuaga y Millás (Alfaguara, 2020). Una obra repleta de humor, inteligencia y una sabiduría amable que nos hará reflexionar sobre el sentido de la vida. Desde nuestra humanidad compartida, Arsuaga y Millás, nos invitan a pensarnos en retrospectiva para comprendernos en perspectiva. Todo ello sazonado con infinidad de afinidades literarias entre dos pensadores que, aparte de grandes escritores, son eternos amigos. La hermandad literaria de Can Prunera nace así como un espacio de amistad poética, de prosa humana, con seres humanos que frente a la velocidad de la sociedad contemporánea han encontrado en el museo su refugio contra la celeridad. Os animamos e invitamos a uniros al club de lectura, todavía nos quedan plazas disponibles.
Los participantes pudieron adquirir el libro en la tienda del museo y hacerse amigos del mismo. Durante la sesión se prefijó el plan de acción y la lectura de los capítulos a comentar durante el próximo encuentro, que tendrá lugar el sábado 14 de marzo a las 12:00.
